domingo, enero 14, 2007

Zenovia Camprubí

Conocí su historia por la versión que de ella ha escrito Rosa Montero en su libro "Historias de mujeres" .

Zenobia Camprubí Aymar, nació en la localidad catalana de Malgrat de Maren 1887. Única hija de una familia culta y adinerada; su madre portorriqueña y su padre catalán se casaron en Puerto Rico, país al que ella estaría unida toda su vida. Después de la boda, la pareja se instala en Barcelona. Allí nace Zenobia. A los nueve años, Zenobia viaja a Estados Unidos con su madre, lugar en el que residirá hasta 1909. Allí había comenzado sus estudios universitarios en Columbia, asistido a actividades culturales y clubes de mujeres. Había entrado en contacto con el feminismo americano, había viajado sola, había leído a los clásicos españoles e ingleses y había seguido un curso sobre literatura.
Desde su adolescencia, empezó a escribir cuentos en castellano y en inglés, y a desarrollar sus dotes literarias. Pronto se interesa por la obra del poeta y pensador indio Rabindranath Tagore, a quien traduce al inglés.
Entre 1909 y 1910 estuvo en La Rábida. Allí improvisó una escuela para enseñar a los niños de la aldea, escribió artículos que envió a diversas revistas norteamericanas y, sobre todo, se aficionó a la poesía popular española.
Desde 1910 Zenobia vivió en Madrid. Allí se relacionó fundamentalmente con norteamericanos, ya que le angustiaba no poder moverse sola con libertad, hasta que conoció a Susan Huntington, que dirigía el Instituto Internacional de señoritas, donde se alojaban extranjeros que asistían a los cursos de verano que se organizaban.
Asistió a numerosas conferencias, pero sólo podía hacerlo acompañada de un matrimonio norteamericano, los Byne. Este matrimonio organizaba fiestas y en ellas escuchó hablar de un arisco y extraño poeta huésped de la residencia que se quejaba del ruido, pero que pegaba el oído a la pared cuando oía la risa de Zenobia, a la que entonces no conocía. Zenobia conoció a Juan Ramón Jiménez en 1913, en una de esas conferencias celebradas en la Residencia donde él trabajaba.
En 1916 se casa con el poeta (diez años mayor que ella) en Nueva York. A partir de este momento, la vida de Zenobia se centró en dos aspectos: llevar adelante actividades socialmente comprometidas (en 1919, por ejemplo, funda en Barcelona la asociación "La Enfermera a Domicilio”, una especie de servicio social clínico sin fines lucrativos) y apoyar a su esposo (será su traductora, correctora de estilo, secretaria, agente…). Su ambición no residía en la literatura, sino en alcanzar un ideal e hizo de Juan Ramón Jiménez una razón de su vida.
Se puso al frente de pequeños negocios que compensaran los problemas económicos del matrimonio, templó el ánimo de su marido, alentó su pluma… y sorteó problemas tan importantes como abandonar España dignamente tras el estallido de la Guerra Civil. En agosto de 1936 el matrimonio inicia un periplo en el que recorrerán Cuba, Estados Unidos, Buenos Aires y Puerto Rico, donde Zenobia trabajó como profesora en la Universidad de Río Piedras. En 1951 se somete a una operación de cáncer en Boston. En 1954 se instalan en Puerto Rico, porque Juan Ramón no soporta los EE. UU. Zenobia no sólo deja atrás una vida intelectualmente interesante, sino también la posibilidad de someterse a un buen tratamiento en caso de que reaparezca la enfermedad, cosa que ocurre.
Zenobia Camprubí está considerada como una de las primeras grandes feministas de España, miembro destacado del Lyceum Club Femenino junto a Victoria Kent, desde el que reivindicó constantemente una mayor presencia de la mujer en todos los ámbitos de la sociedad. Entre sus muchas iniciativas de carácter humanitario, destacaron varias campañas a favor de los niños españoles víctimas de la Guerra Civil, realizadas desde su residencia en Nueva York.
De su actividad en el mundo de las letras, sobresalen las primeras traducciones al castellano de la obra de Rabrindranat Tagore y su constante difusión de la cultura y la lengua españolas, especialmente en los ambientes literarios de Estados Unidos, desde su puesto de profesora en la Universidad de Maryland.
Zenobia morirá el 28 de octubre de 1956, dos días después de que su esposo recibiera el Premio Nobel de Literatura.
Tradujo buena parte de la obra de Tagore y fue autora de un interesante Diario escrito en inglés en Cuba, durante los años de la Guerra Civil Española, de 1937 a 1939, en el que cuenta su vida al lado del poeta. Cuando Juan Ramón publicó Laberinto en 1913, se apresuró a darle un ejemplar a Zenobia, a quien disgustó el libro por el erotismo de sus versos. En el fondo Zenobia pretendía sacar al poeta de su tristeza y aislamiento. Juan Ramón Jiménez escribió poco antes de casarse a su novia: "Me parece que en usted ha dado forma esa mujer que siempre me sonrió desde las estrellas. ¡Yo la he soñado a usted tantas veces! ¡Oh! ¡gracias, Dios mío, gracias por esta bendición!". En uno de sus libros ya en el título el poeta hace referencia a esa "bendición", Diario de un Poeta recién casado, 1917.
Es interesante una carta de la autora publicada en la revista de letras Los papeles mojados de Río Seco: Carta de Zenobia Camprubí de Jiménez dirigida a Juan Guerrero Ruiz y a su mujer Ginesa Aroca . Fechada en Hato Rey, Puerto Rico, 12 de febrero (1954)
También el artículo de Graciela Palau de Nemes publicado por el Centro Virtual Cervantes: La Guerra Civil en el "Diario" de una exiliada: Zenobia Camprubí de Jiménez
Otra página a visitar es: Casa-Museo Zenobia y Juan Ramón Jiménez de Moguer"



Dicen las "buenas lenguas" que sin Zenobia, Juan Ramón Jimenez hubiera sido uno más...



1 comentario:

Sendabide dijo...

O quizá él hubiera sido un poquito menos de lo que fue, ja, ja ,ja.
saludos