miércoles, abril 25, 2007

Y ahora... árboles transgénicos

Hoy he leído en Agroinformación.com que 'ArborGe', la compañía de biotecnología forestal más importante del mundo, ha obtenido una licencia para plantar eucaliptos genéticamente modificados en Brasil, lo que confirma la intención de las empresas del sector de plantar árboles transgénicos en el mercado latinoamericano, más permisivo que el estadounidense, donde estas prácticas están prohibidas.

Según recoge esta noticia, un experto de la Universidad de Carolina del Norte (Estados Unidos), Vincent Chiang, ha desarrollado una técnica mediante la cual los árboles se modifican genéticamente para facilitar la obtención de celulosa. El descubrimiento consiste en modificar el gen que controla la producción de lignina de un árbol para reinsertarlo después en un tejido germinativo del árbol. Según Chiang, esta técnica permite controlar la producción de lignina en los árboles, obteniendo más papel y sobre todo más etanol, un biocarburante en alza en los últimos años.

Esta nueva práctica que va a ser implantada en Brasil puede generar un desastre ecológico a gran escala ya que, según un estudio de investigación sobre el tema realizado por la Dra. Mae-Wan Ho y el Profesor Joe Cummins, publicado en Eco-portal.net . Los árboles forestales transgénicos no provocan las mismas inquietudes para la salud como lo hacen los cultivos alimenticios genéticamente modificados. Pero, en realidad, poseen una amenaza mucho mayor que los cultivos transgénicos porque impactan directamente sobre los bosques naturales que son esenciales para la vida de nuestro planeta.

Según se indica en este estudio, los árboles modificados genéticamente están diseñados para plantaciones enormes de monocultivos, pero constituyen una amenaza a los ecosistemas forestales naturales biodiversos. Las denominaciones que ponen las comunidades locales a las plantaciones industriales son reveladoras. El eucalipto es el "árbol egoísta" porque sus plantaciones remueven nutrientes del suelo y consumen tanta agua que los campesinos no pueden cultivar arroz en los campos adyacentes. Los Mapuche de Chile se refieren a las plantaciones de pino como "soldados plantados" porque son verdes, están en fila y avanzan. En Brasil, las plantaciones de árboles son "desiertos verdes" y en Sudáfrica las llaman el "cáncer verde". A lo largo y ancho del hemisferio sur las organizaciones y redes se están oponiendo activamente a las plantaciones industriales de árboles en sus tierras. Los árboles transgénicos intensificarán los problemas de las plantaciones industriales y la oposición de las comunidades indígenas. Estos árboles con poca lignina aumentan la destrucción de bosques y formas de vida y son más susceptibles, no solo a daños por tormentas, sino también a ataques de insectos, hongos y bacterias. La característica de lignina reducida diseminándose por los bosques nativos los hará susceptibles a tormentas, ataques de pestes y enfermedades bacterianas y por hongos. Las poblaciones de insectos plaga también aumentarán. Aunque las plantaciones de árboles genéticamente modificados con poca lignina beneficiarán a la industria del papel, también destruirán las formas de vida locales, forzando a las comunidades a desplazarse hacia lugares donde tendrán que talar otros bosques para poder cultivar . Las plantaciones forestales a menudo están seguidas por la destrucción de bosques nativos. En Sumatra, por ejemplo, extensas áreas de bosques fueron destruidas para alimentar las fábricas de pulpa y papel; las zonas desbrozadas fueron reemplazadas por plantaciones de acacia. El argumento de que plantar árboles genéticamente modificados de crecimiento más rápido es "cultivar más madera en menos tierra" es engañarse. El producir más fibra para la industria del papel no cambiará la demanda de maderas finas tropicales de alta calidad para la industria de la construcción. Además, la demanda de madera no es la única causa de la deforestación; la construcción de vías, las represas, los monocultivos (como la soya en Brasil o Argentina) o la ganadería, minería y extracción petrolera también contribuyen a la destrucción de los bosques nativos, y la plantación de estos árboles no harán nada para detener la destrucción. Estos árboles consumen más agua que las plantaciones de árboles industriales actuales, por lo que se verán mermados aún más los pocos acuíferos que quedan e impactando en los bosques adyacentes.
La mayor parte de la pulpa producida en el Sur se exporta al Norte. El consumo de papel per capita en Alemania es 70% más elevado que en EEUU. Vietnam consume en promedio el 2% de la cantidad de papel consumida en EEUU, a pesar de que los niveles de alfabetización en EEUU, Alemania y Vietnam son casi idénticos. Cerca del 40% del papel es utilizado para empaquetamiento, y el 60% del espacio utilizado en los periódicos estadounidenses es para propagandas. Según Jukka Hamala, directora de Stora Enso - la segunda compañía más grande del mundo en producción de papel, embalaje y productos forestales, cuyas ventas bordearon los 12.4 billones de dólares en 2004 - el factor clave para una mayor demanda fue el aumento de anuncios y propagandas en los periódicos y revistas. Por lo tanto, el aumento del consumo de papel no es ni necesario ni tampoco deseable.
También es de destacar del contenido de este estudio la afirmación de que los árboles transgénicos de crecimiento rápido exacerban el cambio climático. El argumento de que plantar árboles transgénicos puede revertir el cambio climático también es una falacia. La empresa productora de autos Toyota empezó en 1993 sus ensayos de campo con árboles genéticamente modificados para absorber más carbono. Desafortunadamente, mientras la absorción de carbono aumentaba, también lo hacía el consumo de agua. Las plantaciones de árboles son mucho menos efectivas en secuestrar carbón que los ecosistemas forestales nativos. Un ecosistema nativo forestal es un sumidero de carbono efectivo. Se ha estimado que los bosques neo-tropicales de América Central y del Sur secuestran, por lo menos, una tonelada de carbono por hectárea al año gracias al aumento de biomasa por encima del suelo (es posible que se secuestre más carbono en el suelo). En contraste, la destrucción de una hectárea de bosque emite 200 toneladas de carbono. Los árboles de crecimiento rápido y de poco contenido lignínico también se enraizarán más fácilmente, devolviendo dióxido de carbono a la atmósfera con mayor rapidez, exacerbando el calentamiento global en vez de aminorarlo.

Respecto a los peligros para la salud que puede generar el "cultivo" de estos árboles transgénicos, en el estudio se mencionan dos de los más destacados: el agrobacterium, utilizado como vector para crear muchos árboles transgénicos, es una bacteria del suelo que ocasiona tumores en plantas infectadas y es capaz de transferir genes hacia las células humanas y animales Los científicos han advertido que la Agrobacterium es extremadamente difícil de erradicar de las plantas transgénicas creadas y, por lo tanto, pueden servir como un vehículo potencial para la transferencia horizontal no intencionada de genes hacia bacterias del suelo y otras especies, incluyendo seres humanos que entran en contacto con cultivos transgénicos. Otra amenaza para la salud constituyen las toxinas Bt y otros transgenes, que podrían extenderse ampliamente en el polen de los árboles transgénicos. Todas las toxinas Bt utilizadas como transgenes, incluyendo las que confieren tolerancia al glifosato, tenían similitudes con alérgenos conocidos y, por tanto, pueden provocar alergias.

3 comentarios:

Caleidoscopius dijo...

Me pone los pelos de punta todo éste asunto tan alarmante de los transgénicos. Y no solo el eucalipto, todos los árboles familia de los pinos hacen los mismo, desecan el suelo donde están y lo empobrecen porque arrojan ácidos a través de sus raices, a su lado solo pueden crecer helechos...¿Cómo lo ves tu? ademáas de quejarnos y manifestarnos qué otra cosa podemos hacer?.
Saludos solidarios.

marialob dijo...

Hola Efimera, gracias por tu comentario. Personalmente pienso que debemos tender a reducir el consumo innecesario para que no se genere la necesidad de los cultivos transgénicos. Para ello es de importancia primordial la educación medioambiental desde la infancia así como el incremento de campañas de concienciación en estos temas.
Saludos

Caleidoscopius dijo...

Totalmente de acuerdo.
Saludos